Calabaza
Infórmate sobre las propiedades y necesidades de la calabaza y te conduciremos hasta las mejores formulaciones para optimizar tu cultivo hortícola.
Conoce la calabaza para obtener un excelente resultado en tus cultivos
La calabaza también es conocida con otros nombres comunes como zapallo, auyama, ayote, zucca, abóbora o zapallo, pero su nombre científico es cucurbita.
Es una planta herbácea anual de raíces profundas, tallos ásperos y rastreros, hojas grandes y lobuladas con unas flores que pueden ser amarillas o blancas, según el género. Sus frutos son pepónides, elipsoidales o redondos, lisos o abultados. La piel es de color rojo, amarillento o anaranjado.
En España, se cultivan un total de 4.000 hectáreas y se producen 120.000 toneladas. Aunque también se cultiva en secano, se logran rendimientos más significativos en regadío. Sevilla, Murcia y Valladolid son las provincias de mayor producción.
Existen distintas variedades de calabaza. En España las más utilizadas son la Verde de España, Dulce de Horno, del turbante (Cucurbita maxima), Cabello de Angel y Totanera (Cucurbita moschata).
Características del suelo
Se trata de una planta poco exigente en suelo, capaz de resistir en suelos pobres y de baja calidad. También pueden resistir pH ácidos de hasta 6, sin demasiados problemas en suelos con baja materia orgánica y moderadamente alcalinos. Así pues, admiten prácticamente toda clase de terreno.
- Suelos pobres y de baja calidad
- Suelos con acidez de hasta 6 de pH
- Suelos moderadamente alcalinos
Necesidades climáticas
Para un desarrollo equilibrado y un buen rendimiento de la calabaza, la planta exige bastante calor, con su óptimo térmico situado entre los 25-30ºC, aunque soporta muy bien temperaturas más elevadas. La temperatura de germinación de sus semillas se sitúa entre los 15-35ºC, siendo el óptimo entre los 25-20ºC.
- Germinación 15-35 ºC
- Crecimiento óptimo 25-30 ºC
Riego necesario
Aunque se trata de una planta de raíces profundas y, consiguientemente, puede crecer perfectamente en secano sin necesidad de riego extra, se aconseja regar cada 2 o 3 días en periodos de sequía e incluso cada día durante los fuertes calores estivales. Para lograr la máxima productividad, el riego es muy importante durante la fase de engorde del fruto.
- Bajo
TOP formulaciones recomendadas para la mayoría de cultivos
También te puede interesar…
¡Podemos ayudarte!
Si deseas contactar con nosotros para obtener más información sobre nuestros productos, si quieres ser distribuidor, hacer una